“Es realmente gracioso que el municipio tenga que auxiliar al estado y tenga que auxiliar a la federación, cuando somos el hermano bebé”, sí, así como lo lee usted estimado lector, estas fueron las recientes declaraciones que la Alcaldesa de Tijuana, Monserrat Caballero Ramírez, dio a medios de comunicación respecto a la reparación del puente vehicular “El Chaparral” que forzosamente tendrá que realizar el XXIV Ayuntamiento de Tijuana.

Para quienes desconocen del tema, hay que recordar que, desde el pasado lunes 30 de enero las autoridades municipales tomaron la decisión de cerrar el paso a la circulación del puente fronterizo en cuestión que permite la incorporación para quienes vienen de Estados Unidos y desean incorporarse hacia la Vía Rápida Tijuana.

A decir de la Alcaldesa Monserrat Caballero, su Gobierno realizaría las gestiones correspondientes para que el Gobierno Federal fuera quien asumiera los costos de reparación de tan importante puente vehicular, sin embargo, la respuesta obtenida por la administración del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, fue un rotundo NO, pasándole la responsabilidad de invertir recursos en la reparación al Ayuntamiento de Tijuana.

El Puente “El Chaparral” registra severos daños estructurales que ponen en inminente riesgo a los automovilistas y en su momento de inauguración en octubre de 2012, justo en la recta final de la administración federal del entonces Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, la obra que requirió más de 80 millones de pesos fue cuestionada por tener a simple vista una elevación extraña en la junta de las trabes, pero según explicaron las autoridades era parte del diseño.

Efectivamente, dos años más tarde, en junio de 2014, el puente registró un colapso en sus trabes que obligó al Gobierno municipal de Jorge Astiazarán Orcí a cerrar el acceso por donde cada año se registra el tránsito de más de 40 millones de vehículos desde Estados Unidos hacia Tijuana.

Resultado de la reparación en aquel entonces, el problema según informaron las autoridades había sido resuelto con la colocación de una placa de acero que terminó por ceder su utilidad y obligó al actual Ayuntamiento de Tijuana a volver a cerrar este tan importante pase vehicular fronterizo.

La empresa responsable de la construcción del Puente “El Chaparral” y que ahora registra severos daños estructurales, fue Arca del Pacífico S. de R.L. de C.V. y recién acaba de obtener un jugoso contrato por parte del Gobierno de Baja California que encabeza Marina del Pilar Ávila Olmeda, por la cantidad de 400 millones de pesos dentro del Programa “Respira” para construir el nodo Alamar, por lo que habrá que estar pendientes sobre la calidad de construcción que en esta ocasión entregue a la administración estatal y prevenir que en un futuro no muy lejano la historia se repita.

Ante la negativa del Gobierno Federal de invertir recursos para la reparación del Puente El Chaparral, la Alcaldesa Monserrat Caballero dijo que en ausencia del apoyo tanto de las administraciones estatal de la Gobernadora Marina del Pilar Ávila y federal del mismo AMLO, será el municipio quien tenga que desembolsar la módica cantidad de 50 millones de pesos provenientes de los recursos públicos propios que usted y yo pagamos con nuestros impuestos, dinero que bien pudiera destinarse a otras acciones urgentes que demanda la población.

Así que como resultado de esto, usted estimado lector tendrá que esperar por lo menos lo que resta del año 2023 para volver a utilizar el Puente “El Chaparral” debido a que todavía el Ayuntamiento de Tijuana aún no ha definido los tiempos de inicio, construcción y conclusión del mismo.

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