Alimentación, aseo y vigilancia son aspectos básicos en el cuidado de los recién nacidos; tareas a las que se enfrentan los padres al momento de salir del hospital, luego del nacimiento.

La alimentación, que debe ser leche materna por sus nutrientes y cantidad de anticuerpos que contiene; indispensable y prácticamente insustituible.

Tras el aseo adecuado del seno, se debe dar de comer al bebé cada vez que lo pida o por lo menos cada tres horas, día y noche. De ninguna manera deben pasar más de 4 horas sin hacerlo ya que se corre el riesgo de deshidratación. Mientras se esté amamantando la madre debe extremar cuidados en su dieta. Tomar agua en abundancia, evitar el consumo de irritantes, harinas y grasas. Por ningún motivo debe consumir bebidas alcohólicas.

Se debe bañar al bebé todos los días, en un lugar cerrado, sin corrientes de aire, en el horario más cálido, con agua tibia, jabón neutro y no utilizar champú, talcos y cremas durante las primeras dos semanas.

Se debe poner especial atención en el muñón umbilical,   curarlo diariamente después del baño con alcohol o mertiolate blanco. Secar perfectamente y dejarlo descubierto, no utilizar fajas. El ombligo se cae entre el séptimo y décimo día.

LEE: Sólo tenía una cobija el bebé abandonado que rescató la policía

Un bebé duerme alrededor de 18 horas al día y sólo despierta para alimentarse. El llanto es natural y se da por tres razones. Por hambre, por incomodidad de frío, calor o pañal sucio y por dolor. Cuando el llanto es incontrolable hay que acudir inmediatamente al pedíatra. El rechazo al alimento, diarrea, temperatura alta, dificultad en la respiración y aletargamiento son también signos de alarma.

Debido a que al nacer la sangre está muy concentrada, ésta se diluye conforme pasan los días, por lo que el bebé puede contraer un color amarillo claro en la piel. Para ello, recomendó el especialista doctor José Antonio Valerio Flores pedíatra  del Hospital de Gineco Obstetricia número 7 del Instituto Mexicano del Seguro Social, IMSS, recomendó que debe darse baños de sol de 5 a 10 minutos diariamente durante dos semanas. Asimismo, es probable que se presente una descamación de todo el cuerpo, acción normal ya que al cambiar su medio del útero materno al exterior, por naturaleza se modifica la estructura de la capa superficial de la piel.

El doctor José Antonio Valerio advirtió que el recién nacido debe estar en un ambiente de entre 24 y 26 grados centígrados, evitar besarlo sobre todo en la cara y mantenerlo alejado de cualquier contacto con mascotas y personas enfermas.

Comentarios