Marina tiene dos formas de leer el desaire que hicieron los tijuanenses ante la oferta de un concierto libre de cobro por boletaje, con acceso libre ya que fue pagado con los impuestos federales de todos los mexicanos.
La primera opción es la que me gustaría que comprendiera. Cuando ganó Morena fue porque Andrés Manuel López Obrador supo capitalizar el hartazgo por los excesos y el nulo sentido común que los gobiernos “prianistas” tuvieron en todo el país y en lo local, en cada región donde fueron perdiendo. Y hoy Morena enfrenta los mismos retos, el poder los absorbió y ahora carecen de todo sentido común para notar los problemas cotidianos y solucionarlos.
Un ejemplo claro es la más reciente imposición frustrada del panteón en Santa Fe que propició la desafortunada intervención de un regidor de Morena que minimizó los problemas de movilidad en una zona saturada y con un crecimiento mal planeado. Es obvio que el funcionario de Morena no conoce su sociedad, incluso niega y lucha contra el capitalismo en el que está inmerso.
La gobernadora debe reconocer que la simple idea de invertir 12 millones de pesos en un espectáculo para “promover la paz”, es soberbio, es absurdo, no tiene impacto real y llega en un momento de acumulación de escándalos.
Por favor, que alguien en su gabinete se lo diga, que alguien le muestre el descontento.
Creo que Marina se irá por la segunda opción, la negación. Muchos de sus medios e influencers combinaron imágenes de drones tratando de engañar a la gobernadora. Gobernadora, no se deje engañar, eso le hace daño… no ver la realidad le impide tomar decisiones. En la vida se falla y esta vez, Carin ganó millones, los mexicanos perdimos dinero público y nadie ganó paz… desde el planteamiento era un fracaso.
Por favor Marina, por favor. Ya no escuches a los influencers que dicen “amar a Tijuana”, ya no a los que “siempre” son relevantes, ya no a los “preocupados” por la vaquita Marina. La Monumental vacía es un claro mensaje de lo que deberá ser tus próximos meses de cierre. Los que te mienten, no te apoyan… te están empujando a seguir en el error.
Nadie ganó… pero el fracaso será capitalizado, y con el tiempo sabrás quién lo hizo… tiempo al tiempo, pero en este momento, tiempo es lo que no hay. Divorciate de esas influencias, de los zalameros, de las preguntas cómodas, de las reverencias…
Al ver el desaire al concierto, solo me acordé de un refrán que versa: “hasta con miel se puede matar, todo depende de la dosis”, y si permites que los zalameros te sigan endulzando el oído, podrías perder lo que aún queda.
