Es emotiva e incómoda, pero a la vez Frankenstein puede ser un refugio al que ya nos tiene acostumbrados el director mexicano Guillermo del Toro. La nueva adaptación de la criatura que cobra vida como resultado de los experimentos de un científico obsesionado, ahora es protagonizada por Oscar Isaac como el doctor Víctor y por Jacob Elordi como la criatura.
Una noche nevada, el malherido Víctor Frankenstein es rescatado por la tripulación de un barco encallado en el hielo que se formó en altamar. Prácticamente es salvado de morir tras la persecución de la criatura, de un ser viviente compuesto de cadáveres que se busca a su creador para confrontarlo por los pensamientos y cuestionamientos que lo atormentan, entre ellos, su resistencia a la muerte. En su reencuentro, ambos le contarán su historia al capitán de la tripulación para conocer sus motivaciones y su relación entre creador y criatura.
Cinco de cinco estrellas, lo que hizo Guillermo del Toro con la historia que Mary Shelley escribió en 1831, tiene una profundidad envidiable. Con las motivaciones de sus dos protagonistas nos plantea dilemas como la pérdida, la identidad, la autopercepción, la compasión, la muerte, la violencia del comportamiento en la naturaleza, los derechos humanos y obviamente las expectativas y relaciones entre padres e hijos.
Creo que en la temporada de premios de 2026 hay un fuerte contendiente a Mejor Director, Mejor guion adaptado, Mejor diseño de producción, Mejor Vestuario y hasta Mejor actor protagónico y secundario.
Es curioso que en las escenografías haya ambientes fríos y haya calidez y ternura en las intenciones de la criatura por tratar de comprender y encajar en su entorno; mientras atraviesa por el dilema de la autopercepción y comprender si es un objeto o qué tipo de ser vivo.
Las actuaciones, Oscar Isaac cumple como Víctor; Jacob es un ingenuo y poderoso ser en la disyuntiva por comprenderse en este mundo. Es una película con un gran ritmo, nada le sobra, nada le falta. Guillermo nos muestra, de nueva cuenta, que profundizar en las motivaciones y abordar la psique de los personajes es lo que ayuda a empatizar y hacer entrañable y cercanas sus historias.