Hace mes y medio, el 18 de julio de 2022 para ser exactos, la Alcaldesa de Tijuana Monserrat Caballero Ramírez entregó las primeras 104 patrullas de 260 que arrendaron para este año y que serán destinadas a los 14 distritos policiales de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), teniendo como prioridad según se dijo las colonias con mayor incidencia delictiva en la ciudad.
En aquel evento que el Ayuntamiento de Tijuana realizó en la Preparatoria Federal Lázaro Cárdenas, Monserrat Caballero presumió el tan cuestionado contrato de arrendamiento de patrullas que costará a los tijuanenses algo así como 17 millones de pesos mensuales, mismos que serán entregados a la empresa SELJA S.A. de C.V. durante los próximos seis meses (102 millones de pesos en total).
Ustedes recordarán, que en este mismo espacio le dimos a conocer que varias de esas patrullas nuevas arrendadas estaban estacionadas y con las llantas ponchadas, debido a que los oficiales no querían firmar el resguardo que los obligaba a tener que pagar de su bolsa los daños a los vehículos debido a que no se les contrató un seguro de amplia cobertura sino sólo de daños a terceros.
Pues bien, desde aquella entrega de patrullas, el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Tijuana, José Fernando Sánchez González, refirió que cada mes estarían llegando lotes pequeños de unidades policíacas para que en un plazo de dos meses (hasta septiembre de 2022), se tuvieran las 260 que contempla el contrato.
Este fin de semana pasado, el sábado 27 de agosto, diversos medios de comunicación locales dieron cuenta del robo de un lote de 11 patrullas nuevas que venían en una nodriza entre los límites de Nuevo León y Coahuila, donde un grupo armado frenó el curso de la unidad que los transportaba y se llevó la totalidad de los vehículos.
A raíz de esta noticia, no ha habido hasta este momento ninguna postura oficial al respecto ni del Secretario de Seguridad de Tijuana, mucho menos de la Alcaldesa Monserrat Caballero Ramírez, quien aún no se repone de la renuncia del Secretario de Gobierno Jorge Salazar Miramontes.
Según la actualización de esa información, sólo se encontró la nodriza que transportaba las 11 patrullas arrendadas para Tijuana, pero ninguno de los vehículos robados, por lo que habrá que preguntarle a la Alcaldesa si ese robo afecta en algo que al final no se vayan a tener las 260 unidades patrulla que contempla el arrendamiento o bien si se tiene un seguro que las reemplazará sin costo para el erario público.
Muy difícil situación sin duda enfrenta la administración municipal de Monserrat Caballero, quien aún no levanta el tema más preocupante para los tijuanenses en estos momentos y esto es la seguridad pública.
Lejos de salir avante de los lamentables acontecimientos terroristas (aunque ni el Secretario de Seguridad ni la Alcaldesa de Tijuana lo quieren llamar así), las estadísticas hunden aún más su Gobierno, y no es para menos, agosto se convertirá en el segundo mes más violento en lo que va de 2022 en esta ciudad fronteriza, donde tan solo en este año está cada vez más próximo alcanzar los mil 300 asesinatos.
Sin estrategia clara y sin un rumbo coordinado con los tres órdenes de Gobierno, el Gobierno de Monserrat Caballero Ramírez difícilmente logrará enderezar el barco ante una marea tan agitada que en estos momentos golpea fuertemente a nuestra querida Tijuana.
