A ocho meses de Gobierno, la Alcaldesa de Tijuana, Monserrat Caballero Ramírez, no ve lo duro sino lo tupido en su administración, comienzan a rodearla los señalamientos contantes de posibles casos de corrupción en su Gabinete principal, y uno de los más medulares es precisamente el segundo a bordo: su Secretario de Gobierno, Jorge Salazar Miramontes, quien ya para nadie es un secreto que se perfila para buscar la Presidencia Municipal en 2024, mientras que Monserrat buscará convertirse en Senadora, según lo que sus más cercanos colaboradores nos refieren.

Y vaya que le está costando muchísimo trabajo recomponer su Gobierno, y es que estimado lector, si a los señalamientos de corrupción le sumamos que la situación de inseguridad por la cual atraviesa nuestra querida Tijuana es por demás muy delicada, con ya casi los 800 homicidios en lo que va del 2022, así como el estrangulamiento por el tráfico vehicular en el que se encuentran las calles de esta ciudad fronteriza, el hartazgo de los tijuanenses por no ver resultados inmediatos han terminado por hundir la imagen pública de la Alcaldesa.

Monserrat Caballero recibió recientemente otro duro golpe, en la encuesta de evaluación del desempeño de 150 alcaldes de México y publicada en el periódico de circulación nacional El Economista, se le coloca en el lugar número 62 de la lista, con un 47.3 por ciento de aprobación, lo que la deja en estos momentos moralmente derrotada.

Muchos son los esfuerzos e inversión en su imagen pública que la Alcaldesa de Tijuana ha hecho por alcanzar por lo menos el 50% de la aprobación en estas evaluaciones, pero la verdad de las cosas es que hasta el momento nada le ha funcionado, los tijuanenses la perciben totalmente lejana de las comunidades y a su Gobierno en particular lo ubican como una administración que para todo da excusas, pero no resultados.

Y qué decir de su Gabinete que tampoco le ayuda, señalados por la opinión pública por presuntos actos de corrupción o ineficiencia como es el caso de varios delegados municipales, como sucede en San Antonio de los Buenos o Playas de Tijuana, donde las delegadas brillan por su ausencia y falta de resultados en las colonias.

La encuesta de El Financiero arroja datos bastante importantes de señalar, en este mes de junio que corre todavía, el 51.3% de la población de Tijuana reprueba la gestión de Monserrat Caballero Ramírez, estamos hablando que de cada 10 personas 5 no están de acuerdo con los resultados que hasta el momento pudiera presumir la Alcaldesa, si es que realmente los tiene.

Lejos, pero muy lejos por ejemplo está de alcanzar a su homóloga alcaldesa de Mexicali, Norma Bustamante Martínez, también emanada de Morena, quien se colocó en la lista de las 5 mejores alcaldesas evaluadas del país con un 53.3% de aprobación.

Mientras Mexicali aparece en el lugar 26 de los 150 alcaldes evaluados, Armando Ayala Robles, de Ensenada, se coloca en el lugar número 29 con el 52.8% e incluso, aunque usted estimado lector no lo crea, el Pueblo Mágico de Tecate con el Alcalde Édgar Darío Benítez Ruiz se encuentra en el lugar número 34 con un 51.9% de aprobación.

Así que vaya presión que en estos momentos enfrenta la Alcaldesa de Tijuana Monserrat Caballero, quien según sus propios cercanos colaboradores refieren que ya está pensando en convertirse en Senadora de la República precisamente porque el rechazo de los tijuanenses se incrementa cada día de manera inevitable por no dar los resultados esperados de su Gobierno y está pensando en empujar a su Secretario de Gobierno Jorge Salazar Miramontes para cederle la Alcaldía en el 2024.

Sin embargo, la primera edil de esta importante ciudad fronteriza no contaba que a 8 meses de iniciado su administración, la inseguridad seguiría golpeando las calles de la ciudad, el tráfico tendría en el caos a Tijuana y su Gabinete señalado seriamente por corrupción.

Su estrategia de mantenerse callada ante estos importantes temas de la opinión pública no le están ayudando en nada, además de que sus delegados municipales la están dejando muy mal parada en las comunidades al no resolverles los problemas principales como el bacheo y alumbrado público, pues la verdad es que se ve muy pero muy lejana la posibilidad de que pueda repuntar pronto en las evaluaciones que constantemente se hace a los alcaldes del país, y es que la confianza de la población sin duda se gana haciendo bien las cosas, algo que hasta el momento no ocurre en el XXIV Ayuntamiento de Tijuana. Escríbeme a estrada.maldonado.ismael@gmail.com, nos leemos pronto.

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