Si te gustó la primera del Joker, ve a disfrutar de la farsa, el horror y el thriller de La Novia, la película protagonizada por Jesse Buckey, posible ganadora del Oscar en 2026 por Hamnet; y por Christian Bale; bajo la dirección y guion de Maggie Gyllenhall, que ha disminuido sus trabajos como actriz para presentar películas interesantes con perspectivas cercanas y motivaciones profundas.
La novia es una mujer que fue reanimada en un experimento científico en el siglo XIX a petición del Mounstro Frankenstein, ya que cumplió un siglo sin tener pareja ni tocar a una mujer. Pero ni la doctora Euphorius ni Frankestein adivinarían que La Novia enfrentaría un conflicto con su pasado y las causas de su muerte; contra su presente y la búsqueda de su nueva identidad y la inocencia con la que ha ayudado a desvivir a policías y mafiosas que tratan de detenerla.
Cuatro de cinco estrellas, no se dejen engañar. Es divertida, el guion es lo más atrevido, elaborado y atinado que he visto en los últimos dos años.
Si puedo decir que las nominadas al Oscar, Una Batalla Tras Otra y Pecadores, quisieron hacer una aventura como La Novia; pero lo que hizo Maggie Gyllenhall fue tremendamente superior, con mejor ritmo, más breve, mezcló géneros sin perderse, hasta se da el lujo de incluir una escena musical sin perderse en el thriller y farsa con el que se plantea la historia.
La fotografía es envolvente, colores opacos que juegan con las sombras y nos lleva a principios del siglo XIX, a su moda, a sus calles, a Nueva York de una época que no conocimos.
Me gustó mucho el guion porque es como un tejido en tres hilos conductores que atan a un mismo personaje. Por una parte está La Novia antes de morir y su historia con la mafia; por otro está Frankenstein y su búsqueda por una acompañante y su relación apasionada con La Novia; y por otro está la investigación de la policía sobre los crímenes de la explosiva e incomprendida pareja. El puro boceto dimensiona que la protagonista tiene un fondo complejo y motivaciones fuertes.
En la historia ha guiños la autora y creadora de la historia de Frankenstein, Mary Shelley, además a los movimientos feministas que me gustaron porque están bien argumentamos. Las escenas de acción y violencia son grotescas. Y las de romance son muy arrebatas y torpes o inocentes.
En general, no pierdan la oportunidad de verla… incluso si eres fan de Omar Chaparro, con más ganas ve a verla para que dimensiones lo que significa hacer un buen guion.
