Sí es divertida, pero también es genérica; es extraño este regreso de Tom y Jerry a la pantalla grande de la mano con productoras y animadoras de China con Warner Brothers, luego del fracaso en 2021 de una película que mezclaba el 2D con la actuación real. Ahora hay una muestra de intenciones por exhibir la fuerza de la industria del 3D en China y sus estilos hiperrealistas.
En esta nueva aventura que no tiene conexión con nada antes visto; aunque sí lo respeta y homenajea. Jerry decide acudir a un museo a la exhibición de la brújula mágica en donde Tom es guardia de seguridad a prueba y al impedirle el acceso empezará una persecusión que echará a andar al místico artefacto que los transportará a China y los ubicará en una disputa ancestral, entre una rata que quiere la joya para dominar al mundo y un semi Dios castigado que la necesita para regresar al paraíso.
Dos estrellas de cinco, no se dejen engañar. La animación es interesante, el ritmo es muy ágil y la nostalgia es alta. Muy probablemente es la mejor película de Tom y Jerry que se ha producido ya que se ejecutan muchas y muy ágiles cápsulas de comedia física que disfrutamos los que crecimos con esas caricaturas de persecuciones. El director y guionista Gang Zhang, usa de pretexto a Tom y Jerry para contar una historia genérica que simplificadamente es la trama de Hércules.
Desglosando por partes, la Brújula Mágica como película sí vale la pena verla en streaming. La historia es genérica y superficial, con personajes unidimensionales que nos hablan de la amistad, un poco de mitología china y es una aventura lineal muy clara con comedia física.
Como animación, es una muestra que China da como competencia para elaborar productos con calidad y dominando algunas técnicas que podrían reconfigurar la producción de animación que desaprovechó México por geografía, idioma y conocimiento.
Empresarialmente, Warner Bros podría estar dando muestras de eficiencia y apertura; y en caso de que se materialice su compra por Netflix, es que habrá mayor contenido con guiones y filosofía china; y producciones con otras capacidades técnicas a otros costos que pone en evidencia que la competencia estará fuerte.
Insisto que Tom y Jerry es un pretexto, absurdo y superficial que nos podría advertir sobre la profundidad de los cambios que estamos por vivir.
