The Post se trata de los dilemas periodísticos por publicar información que compromete el destino de una empresa editorial y el futuro de un país, pero posiblemente el argumento principal sea ajeno ante los ojos de la mayoría. Pero si les digo que la película The Post habla de cómo el gobierno oculta información y manipula a los ciudadanos para vivir en un engaño tal vez sea más atractivo y solidario el interés.
The Post, los oscuros secretos del pentágono es una película que tiene una profunda historia basada en hechos reales entre la década de los 60 y 70 que se puede leer desde 3 perspectivas.
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La más obvia es el hecho histórico, las publicaciones de las mentiras del gobierno de Richard Nixon en el New York Times que tuvieron que suspenderse ante las amenazas del presidente y la orden de un juez. El Washington Post se atreve a conseguir los documentos que demostraban que desde la Casa Blanca se sostenía una absurda guerra en Vietnam, insostenible y caprichosa que llevó a la tragedia a familias que permitieron que los soldados fueras a cumplir misiones suicidas. El gran papel del jefe de información Ben Brandlee lo lleva Tom Hanks.
Encuentro una gran historia de emprendedores y feminista de la mano del personaje Kay Graham, la dueña del Washington Post que hereda el periódico luego del suicidio de su esposo. Meryl Streep logra trasmitir todos los conflictos de Graham: ser mujer en una sociedad machista y racista, ser empresaria en un mundo de empresarios, ser periodista ante un gobierno opresor y ser madre de familia con los compromisos que lleva tener hijas. Graham crece a golpes, a presión y a fuerza y logra tomas las decisiones más atrevidas que ahora se aprecian como obvias y necesarias.
En tercera instancia, es el asunto periodístico y la necesidad de investigar y de ser incómodos con los gobernantes y solidarios con otros colegas que publican en la competencia. Los periodistas y su compromiso con la verdad mostrando pruebas irrefutables, las reflexiones que surgen de cada dilema cobran especial importancia para quienes nos hemos enfrentado a la censura y a la presión del gobierno.
The Post tiene un ambiente que te transporta a los 60 y 70, una dinámica lenta en la presentación de los personajes y el conflicto con actuaciones excelentes y un estilo común en los proyectos de Steven Spilberg.
En verdad, si eres estudiante de periodismo o eres reportero o haz trabajado en medios de comunicación, la amarás. Si eres demócrata, te gustará pero si eres un ciudadano que gustas de estar informado, en verdad que saldrás emocionado.
