Cumbres Borrascosas sï es entretenida en un sentido oscuro y hasta perturbador, me genera la duda sí el público alcanza a apreciar que la inestable salud mental destaca en la irresponsabilidad sentimental de los protagonistas de esta nueva adaptación e interpretación de la afamada obra de Emily Bronté, escrita en 1847 y llevada por primera vez al cine en 1978. Esta es una historia de lo horribles que podemos ser como pareja que busca un control en extremo.
La nueva adaptación de Cumbres Borrascosas, protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi nos muestra el desastroso e inmaduro romance entre Catherine Earnshaw y un joven que su familia adoptó y nombró Heathcliff. Una relación que se desarrolla en una hacienda de Yorkshire al noreste de Reino Unido en una época rural del siglo XIX en donde Cathy se mantiene en la disyuntiva de salvarse económicamente o seguir el amor de su vida; y Heathcliff se ve en una clara desventaja social pese a que en su adultez logra enriquecerse. Apasionados, ambos se obsecionarán, se traicionarán y buscarán venganza de la vida ante el amor que no se pudo consolidar.
Dos estrellas de cinco, no se dejen engañar. Es muy buen melodrama, su producción cumple en narrativa, los paisajes son hermosos y sus actuaciones sí son suficientes para padecer el amor y la atracción que ambos sienten, pero que no necesariamente actúan desde lo más sano, maduro y lo más responsable que pudiera hacer un adulto sano mentalmente.
Debo de advertir que no leí la obra literaria de Cumbres Borrascosas pero al revisar, creo que el mensaje entre la obra de 1847 es muy diferente a la dirigida por Emerald Fennell. El hecho de cambiar el origen de Heathcliff si difumina el tema del clasismo, pues en la obra se le describe como «gitano de piel oscura», enfatizando sus ojos negros e intensos; y las características de Elordi se pueden mimetizar en el ámbito rural de Inglaterra del siglo XIX. Pero la mayoría de las adaptaciones han omitido a el origen étnico de Heathcliff.
Otra diferencia es que la obra termina con la redención mediante Cathy, la hija de Catherine; la película de 2026 tiene un final trágico y abierto en el que deja como irresponsables e inestables a todos los personajes, principales y secundarios.
Aclarando, la directora y guionista Fennell sí dejó en claro que su película es una adaptación, pero realmente es una reinterpretación, ya que trató de producir lo que ella sintió al leer esta historia romántica.
Concentrándonos en la película, sí aborda temas de clases sociales, de problemas severos de salud mental, de romantizar la venganza, las carencias de comunicación y hasta de incluir a la sumisión en una práctica romántica aceptable. Que en gustos se rompen géneros, pero me deja la incógnita si Cumbres Borrascosas de 2026 logrará ser un clásico ante las carencias que la separan del clásico romance literario.
