Si es divertida, es emotiva y tiene el melodrama suficiente para hacerte llorar, es el remake en live action de Lilo y Stitch. A 23 años de distancia, no sé si era el momento de volver a rehacer una película que no aporta nada nuevo, que incluso elimina elementos y personajes que funcionaron en la animación de 2022, dirigida y escrita por el gran Chris Sanders. La nueva entrega es lo mejor que ha hecho Disney en sus adaptaciones con actores reales, que en su mayoría han sido casos controversiales.
Lilo y Stitch nos narra la historia de amistad entre dos inadaptados en Hawái. Lilo, interpretada por Maia Kealoha, es una pequeña que ha quedado huérfana con su hermana mayor que no logran conectar con la sociedad que les rodea. Lilo, tras pedir el deseo de tener un amigo de verdad, encontrará a Stitch un experimento extraterrestre identificado como 626 que escapa al planeta Tierra. Juntos encontrarán el verdadero significado de la familia y las oportunidades para integrarse, comprenderse y apoyarse, desafiando y escapando de las autoridades galácticas que buscan arrestar a 626.
Tres estrellas de cinco, es muy buen melodrama. Van a llorar, van a divertirse con los chistes, con la comedia física y con los pleitos familiares. Pero el guion es muy melodramático, se siente más como una telenovela más que una propuesta innovadora. En contraste, lo que hizo Chris Sanders en 2002 fue escribir y dirigir una historia que nos habla de inadaptados, incluso trastoca temas de autismo; lo que hace Dean Fleischer Camp en la versión de 2025 es modificar la historia para aumentar el melodrama y apostar por conmover. No está mal, solo que siento que se diluyen las motivaciones de los personajes.
Lo que hacen los guionistas Chris Kekaniokalani Bright y Mike Van Waes fue quitar a personajes que equilibran la trama como el Capitán Gantu, disminuyeron la participación de Elvis Presley en la banda sonora; y lo intercambiaron por comedia física. La historia funciona; pero en lugar de aportar, creo que es la versión ligera y más melodramática de lo que ya había visto en 2002.
En fotografía hay pocas tomas que destacar, como los paisajes hawaianos o la escena final donde Stitch es rescatado por Nani, interpretada por Sydney Agudong. Pero la mayoría de la película está grabada como si fuera una serie de televisión.
En la nueva versión sigue presente el guion de Chris Sanders que se destaca por el corazón que proyectan sus historias como Robot Salvaje de 2024 o Como entrenar a tu dragón de 2010, por lo que es garantía que Lilo y Stitch de 2022 es familiar, es divertida y es emotiva; agregando que su elenco te ganará el corazón, destacando la entrañable interpretación de Maia Kealoha como Lilo.
