Qué mágico y prometedor inicio de una franquicia de Calabozos y Dragones en su adaptación al cine. En esta propuesta desenfadada se mezclan grandes efectos especiales con la aventura medieval, la acción y la comedia. Es una historia perfecta para los jóvenes y niños, no necesariamente que hayan tenido contacto con el juego de mesa; al contrario, la película funciona para que la mercancía proponga al juego de mesa como uno de sus artículos promocionales.
Calabozos y Dragones, honor entre ladrones, es la historia de Edgin, interpretado por Chris Pine, un ladrón que buscará recuperar a su hija Kira, interpretada por Chloe Coleman, que se quedó a cargo del estafador Forge, interpretado por Hugh Grant. Tanto Edgin como Forge eran caza recompensas y ambos fracasaron en su última misión por obtener una reliquia que regresaba la vida. Al fracasar, el deseo de Edgin fue que Forge protegiera a Kira sin saber que tenía otros planes que lo obligarán a buscar un equipo de aventureros que desafíen a Forge y a la bruja escarlata Sofina, interpretada por Daisy Head.
Aunque la historia es revoltosa y absurda, es entretenida y ágil. Se siente el avance de los personajes y quedan claros los objetivos a corto plazo sin perder el gran final. Se siente que el objetivo es atender al público infantil con la comedia fácil y física, con golpes y trucos mágicos que convenientemente son aliados de nuestros personajes y de la evolución del guion.
El principal atractivo de esta franquicia es el guion desenfadado de los directores y guionistas John Francis Daley y Jonathan Goldstein así como la pluma de Michael Gilio. Considerando que los juegos de mesa también desarrolla una historia en la que los jugadores van construyendo la trama, en la película ocurre algo similar, en la que se deja en claro que no siempre los planes se cumplirán y tendrán éxito.
Dramáticamente, se puede explicar que la historia habla del duelo por las ganas de Edgin de obtener la reliquia para revivir a su esposa asesinada, situación en la que se aprecia una evolución del personaje.
El ritmo es muy ágil y eso ayuda a que nadie se aburra, la comedia es una de las líneas discursivas y aciertos de la producción medieval y mágica. El elenco es el adecuado, tanto el encanto de Pine como la fuerza convincente de Michelle Rodríguez.
Seguramente será la favorita de muchos jóvenes, probablemente sea criticada por los fanáticos del juego de mesa. Lo que es un hecho, es que acabamos de ver el inicio de una saga en la que los personajes principales podrían no repetir.
