Después de los recientes acontecimientos terroristas que se registraron en Baja California, en su mayoría en Tijuana, si hay alguien a quien debemos darle un merecido reconocimiento de pie es sin duda a los tijuanenses que se mantuvieron firmes y solidarios en todo momento, pues a pesar de la difícil situación que se estaba viviendo en las calles de esta ciudad fronteriza, lograron mantener la calma para que el caos no se intensificara.

Se habla de más de 40 unidades particulares y de transporte público que resultaron incendiadas en Baja California, por lo menos 15 de ellas ocurrieron en la ciudad de Tijuana desde el viernes pasado, todavía este lunes 15 de agosto se reportaron 5 unidades incendiadas en la capital del estado.

Nunca antes en la historia de Tijuana, incluso en los momentos más complicados que en materia de seguridad pública se vivieron en 2008, la población no había vivido algo como lo ocurrido hace unos días.

Una vez más se comprobó el poder de comunicación que tienen en estos momentos las redes sociales, toda vez que en cuanto comenzaron a transmitir desde sus plataformas digitales los primeros registros de autos incendiados, se dejó venir toda una serie de fotografías, videos y mensajes en lo individual y en grupos de chat.

En cuestión de minutos llegó el miedo a las calles de Tijuana, como ya se estaba sintiendo en el resto de los municipios de Baja California. Nadie sabía exactamente la magnitud del problema hasta que uno tras otro los carros en llamas acapararon la atención de la población.

Enseguida vino la angustia de las familias por sus seres queridos que aún estaban fuera de casa, algunos en sus centros de trabajo, otros en los supermercados, en las escuelas, en los gimnasios e incluso hasta en conciertos y celebraciones como sucedió en Playas de Rosarito y el Valle de Guadalupe.

El terror que evidentemente generó esta situación, aún con el miedo que eso representó, no doblegó a los tijuanenses, porque por encima de ello estuvo presente la solidaridad, sí estimado lector, ese ciudadano de bien que le tendió la mano al más necesitado.

Así lo vimos, muchos tijuanenes estuvieron varados sin poder llegar a casa para resguardarse porque el transporte público, incluido el servicio por plataforma digital, se esfumó, pero no fue impedimento para que quienes tenían espacio en sus vehículos particulares hicieran el esfuerzo de llevar a cuanto ciudadano se pudiera por lo menos al punto más cercano a sus respectivos domicilios.

Esa gente arriesgó mucho en el trayecto, sin duda, pero es la población que caracteriza a nuestra querida Tijuana, la gente de bien que es solidaria, que piensa en el otro para ayudarle cuando más necesita de apoyo, y así también lo hicieron los comercios y empresas que priorizaron la integridad de sus empleados, las escuelas y universidades que de inmediato detuvieron sus actividades porque era necesario.

Quienes se movilizaron pronto para atender la contingencia fueron los ciudadanos, cantidad de presidentes de vecinos también hicieron lo propio de mantener en sus grupales la calma entre los residentes de colonias y fraccionamientos, al pendiente de la información oficial que se presentara, incluso varios de ellos coordinados con la policía municipal que en ningún momento se atrincheró.

Los hechos terroristas acontecidos la noche del viernes y madrugada del sábado pasado quedará guardado en la mente de muchos tijuanenses, pero también recordarán que logramos organizarnos, tenderle la mano al que necesitaba ayuda, y lo más importante, retomar pronto las actividades productivas de la ciudad.

Se hablan de muchos millones de dólares perdidos, afortunadamente no hubo ciudadanos caídos, pero sí muchos daños materiales, sobre todo aquellas personas que fueron despojadas de sus vehículos y terminaron perdiéndolo todo al ser calcinados; esas personas hoy no tienen quién les ayude a recuperar sus autos, pese a que la Alcaldesa de Tijuana Monserrat Caballero salió a decir que su Gobierno se encargaría de buscar la manera de pagarles por los daños, siendo una vil mentira según nos dan testimonio los medios de comunicación que ya tuvieron contacto con una ciudadana que reveló haber ido a Palacio Municipal a preguntar al respecto y recibió un rotundo “aquí no sabemos nada”.

¡Muchas gracias Tijuana!, porque demostraste una vez más que aún con los peores gobiernos que tenemos, los ciudadanos fueron ejemplo de que estás de pie, no te doblas y te levantas ante la adversidad, así que hoy lo mínimo que el Gobierno debe hacer es hablar con claridad y la verdad de lo que sucedió el fin de semana, porque la gente ya no cree cualquier mentira, llegó el hartazgo y cada vez es más exigente, pidiendo lo que por ley les corresponde: seguridad, paz y tranquilidad para nuestras familias.

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