La votación en el Congreso de la reforma eléctrica, cabe destacar que cuando escribí esta columna todavía no se hacía la votación, pero independientemente de que si estemos a favor, en contra, o el resultado que haya salido, hay algo que destacó como cada que se vota algo trascendente, la votación por bancada: esa constante necedad de que todos los de un mismo partido tienen qué votar exactamente igual.

Si coincide que todos votan igual porque es lo que los estudios de los expertos se los dice, sus representados están de acuerdo y tienen la evidencia para defenderlo y así votarlo, adelante, pero hay servidores públicos que ni se toman la molestia de investigar los temas, simplemente porque sus partidos así se los dijeron o porque afecta a sus intereses, votan de una manera u otra.

Mientras cada uno no nos justifique y nos explique de manera congruente lo que están por decidir, lo único que están demostrando, es que no tienen ni voz ni ideas propias, y que son simples marionetas de lo que sus partidos y sus dirigentes les digan. Y ésto no nada más pasa con legisladores, también con gobernadores, alcaldes, regidores, inclusive algunas cabezas de organismos autónomos acorde al partido que esté en el poder, y a eso en parte se le llama partidocracia, cuando las decisiones están acorde a lo que dicten los partidos y no a los intereses de las personas.

A algunos les insulta o nos dicen que no tienen tiempo cuando les pedimos una explicación, pero esa es su labor, son las voces que elegimos para representarnos y tenemos qué saber cómo nos están representando. Para eso reciben un sueldo, para eso son nuestros representantes, para representar nuestros intereses, no los propios ni los de sus partidos.

Así que lo que nos toca a las personas, además de investigar e informarnos sobre los temas, es perder el miedo de exigirles una explicación real y justificada de las decisiones que toman, más cuando son temas tan complejos como la reforma eléctrica. Además, al momento de analizar por quién sí volver a votar y por quién no, porque recordemos que ya existe la figura de la reelección, o bien como es muy común quieran migrar a otro puesto, observemos qué tantas de las decisiones que tomaron mientras estuvieron en el poder fueron propias o fueron de sus partidos, porque eso será el reflejo perfecto de lo que seguirán haciendo si los volvemos a elegir. 

Malamente son pocos los casos en los que vemos que toman decisiones acorde a la razón y no por lo que les dictan, y cuando se atreven a hacerlo, los partidos utilizan todo su poder para difamar, desprestigiar e incluso amenazar. Las personas merecemos explicaciones, reales, no a modo, y mientras sigamos sin pedirlas, marionetas nos seguirán representando.

Comentarios