De lejitos, así como que le entro pero no como se debe, pareciera ser el papel que actualmente juega el Gobierno Federal en el tema de los migrantes de El Chaparral, que desde hace meses se ha vuelto un problema para la reapertura de tan importante puerto fronterizo con nuestro País vecino Estados Unidos.

Así lo reveló recientemente la Alcaldesa de Tijuana Monserrat Caballero al ser cuestionada sobre este importante tema que desde su llegada a la administración municipal está inmerso en su agenda de Gobierno.

Figúrese Usted estimado lector que a decir de la Alcaldesa, del Gobierno Federal prácticamente sólo ha recibido una “palmadita en la espalda”, pero absolutamente nada en acciones para resolver de fondo el campamento migrante donde aún se encuentran 400 personas, entre niños y adultos.

Cuando hablamos del tema migración, de inmediato salta a la mente la responsabilidad del Gobierno Federal, uno pudiera imaginar la instalación de mesas de trabajo donde estén concentradas dependencias como la Secretaría de Gobernación, el Instituto Nacional de Migración, Bienestar Social, Secretaría de Salud, Guardia Nacional, el propio Ejército y un sinnúmero más de organismos e instituciones que deben trabajar en coordinación con los tres niveles de Gobierno en Baja California.

Sin embargo, los hechos reflejan todo lo contrario, imagínese la desproporción de colaboración que en declaraciones de la Alcaldesa Monserrat Caballero, el Gobierno Federal si a caso ha logrado entrarle al tema en un 20%, el otro 80% lo ha hecho el XXIV Ayuntamiento de Tijuana y es como puede porque recursos públicos para ejercer no hay por el momento.

Resulta complicado entender que si los tres niveles de Gobierno son del mismo color, comparten absolutamente la misma esencia para Gobernar, sea precisamente la solidaridad la que se mantiene ausente al momento de hablar de migrantes en esta ciudad fronteriza.

Alguien no quiere ser el malo de la película en el retiro de los migrantes de El Chaparral y entre más lejos seguramente considera que es mejor, al menos así lo evidencia el Gobierno Federal que ha dejado a su suerte al Ayuntamiento de Tijuana.

En los hechos sabemos muy bien que no es retirar nada más por querer hacerlo, menos con la fuerza pública, organismos defensores de los derechos humanos tienen bien puestos los ojos y dientes ante algún intento desproporcionado que pudiera ocurrir por parte del Gobierno Municipal.

Eso ha obligado a la Alcaldesa Monserrat a optar por la vía pacífica, apoyándose de la estructura de Gobierno a su cargo y hasta el momento le ha permitido avanzar, quizá no como ella quisiera pero sí en la medida de sus posibilidades.

La presión diplomática de liberar el puerto fronterizo de El Chaparral permea en el tiempo, conforme pasan los días más migrantes arriban a la ciudad, otros más están en tránsito desde el Sur del país, así que sin duda estaremos viendo en los próximos días si el Gobierno Federal atiende el llamado de la Alcaldía de Tijuana o si navega como hasta ahora, como que sí le entrara al quite pero de lejitos. Escríbeme a estrada.maldonado.ismael@gmail.com ¡Nos leemos pronto!

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